Trabajo de investigación de años reduce Botrytis de arándanos

Chile se ha destacado en Latinoamérica como exportador de fruta, sin embargo hay elementos que constituyen desafíos en cuanto a lograr una mejor calidad del producto y mermar factores que puedan afectar la producción de la industria.

Fuente: Portalfruticola.com

Ante esta situación, investigadores del Laboratorio de Postcosecha del Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA) La Platina-Chile trabajaron durante dos años una solución para mantener la calidad de la fruta en condiciones de almacenamiento y evitar las pérdidas por enfermedades provocadas por hongos.

La respuesta fue el prototipo de un dispositivo generador de compuestos orgánicos volátiles (COVs) que reduce la incidencia ocasionada por Botrytis en arándanos.

¿Cómo funciona este dispositivo?

El dispositivo involucró la incorporación de una cepa bacteriana psicrotolerante encapsulada, la cual es obtenida desde la rizósfera antártica. Esta cepa es capaz de sobrevivir en una amplia gama de condiciones ambientales y puede ser utilizada como biocontrolador en postcosecha, resistiendo el almacenamiento prolongado a bajas temperaturas.

El modo de acción de esta bacteria consiste en la generación de una serie de COVs, los cuales han demostrado actividad antifúngica, actuando de manera complementaria a las tecnologías de postcosecha actualmente en uso.

La principal ventaja de esta tecnología es que se puede utilizar a bajas temperaturas, permitiendo de manera segura incrementar la vida útil de los arándanos sin modificar sus características de calidad y propiedades organolépticas.

Los resultados preliminares obtenidos, tanto in-vitro como in-vivo sobre aislados de Botrytis sp., permitieron establecer un nivel de control o inhibición, tanto a temperatura ambiente (20-22°C), como después de un período de 45 días de almacenamiento a 0°C.

Biocontrolador en postcosecha del arándano

El especialista en postcosecha de INIA, Dr. Bruno Defilippi, quien lideró este estudio con la colaboración del investigador y especialista en envases de INIA La Platina, Dr. Pablo Ulloa, junto con el apoyo de la Universidad de Concepción y financiamiento del Fondo de Fomento al Desarrollo Científico y Tecnológico (Fondef-IDEA ID20I10197), explicó a PortalFruticola.com los alcances de la investigación que duró más de dos años.

Cabe señalar que el Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA) es la principal institución de investigación, desarrollo, innovación y transferencia agroalimentaria de Chile, vinculada al Ministerio de Agricultura , y ejecuta iniciativas que contribuyen a la transformación sostenible de la agricultura de este país.

¿Cuáles son los factores que a juicio de los investigadores están afectando la calidad del producto y mermando la producción?

Uno de los principales factores que afectan la calidad de la fruta es la heterogeneidad de la materia prima (variedad, estado de madurez, manejo de precosecha y cosecha, entre otros), a lo que se suma que muchas veces se observa un uso inadecuado de las tecnologías de postcosecha disponible, donde el manejo de temperatura es un factor clave en toda la cadena.

¿En relación al almacenamiento, cuáles son las prácticas que no debieran estar y que afectan calidad de los arándanos?

Principalmente no es viable lograr una efectividad de cualquier tecnología cuando no se dispone de un manejo adecuado de temperatura en las distintas etapas. Esto es tan dañino como utilizar una mala materia prima, que no permita expresar el potencial de vida útil de la variedad.

¿Este dispositivo cómo se puede masificar en la industria?

Actualmente este dispositivo se encuentra en etapas pilotos, realizando pruebas en laboratorio y asemejando condiciones de envío a destino, para ver sus prestaciones ya en condiciones más reales. Se deben resolver y modificar algunas especificaciones para que este dispositivo pueda estar disponible para la industria.

¿Viene una nueva etapa de investigación o desarrollo?

Se continuará con la misma línea de investigación, en la búsqueda de sistemas innovadores y sustentables que sean complemento de las tecnologías actualmente en uso de postcosecha, con la finalidad de mantener un producto seguro, inocuo y de calidad global.