La mosca de las alas manchadas: la plaga que tiene en alerta a la fruticultura de la zona sur

Investigadores nacionales e internacionales fueron los expositores del Workshop Droshophila suzukii: Manejo, Control y Extensión, evento organizado por el Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA) vía online (zoom y youtube streaming), y que reunió a 700 personas interesadas en conocer sobre esta plaga que afecta al país.

Fuente: Campo Sureño

Cabe indicar que D. Suzukii es una plaga de importancia económica a nivel mundial, que causa pérdidas significativas en los países donde se encuentra presente. A Chile ingresó en 2017 y actualmente se encuentra distribuida como plaga presente en nueve de las 16 regiones del país, afectando cultivos comerciales de cereza, arándano, frambuesa, frutilla, además de especies silvestres como murta, maqui, mora, rosa mosqueta, frutos de arrayán entre varios otros.

Al verse afectados tantos cultivos frutícolas, el impacto económico no solo ocurre en el ámbito productivo, sino también afecta la producción de productos procesados como mermeladas y conservas.

“El correcto manejo de prácticas culturales, bordes y contornos del huerto, árboles frutales en zonas urbanas son clave en el correcto manejo de esta plaga, por lo tanto, este evento permitió compartir la experiencia sobre el avance de manejo y control que hoy existe gracias al trabajo de investigadores a nivel mundial, como España, Italia y Estados Unidos”, explicó la Dra. Patricia Navarro, especialista de INIA Carillanca y organizadora del evento.

La experta agregó que este seminario permitió dar a conocer los trabajos desarrollados en Chile por especialistas de AgriDevelopment, Universidad Austral de Chile, la empresa Biofuturo Limitada e INIA en La Araucanía.

PÉRDIDAS

La Drosophila suzukii, conocida comúnmente como mosca de alas manchadas, ha producido las mayores pérdidas económicas en frutales como berries y cerezos, afectando principalmente la Agricultura Familiar.

El daño generado por esta plaga ha ido en aumento, gatillando la preocupación no solo de pequeños productores, sino también de la comunidad urbana que posee árboles, arbustos o plantas frutales en los patios de sus casas.

Durante la temporada 2020-21, las denuncias y evidencia de los daños provocados por esta mosca se hicieron notar en las redes sociales por medio de videos, fotografías y testimonios ciudadanos, quienes mostraban la presencia de larvas al interior de fruta fresca, y durante el proceso de elaboración de mermeladas y conservas. Por lo tanto, el efecto de suzukii no solo ha producido daño directo en los productores de fruta, sino también ha impactado negativamente la comercialización de productos procesados.

“La mosca de alas manchadas se caracteriza por tener un ciclo corto de vida, cuyo macho posee una mancha oscura en la parte superior de ambas alas, razón por la cual recibe su nombre. Sin embargo, la importancia de este insecto no radica en el macho, sino en la hembra, la cual no posee manchas en las alas, pero sí una estructura especializada para poner sus huevos llamado ovopositor, caracterizado por su dureza y forma peculiar tipo sierra”, puntualizó la doctora Navarro.

La especialista recalcó que gracias a este ovopositor, la hembra pone sus huevos en fruta sana desde el estado de pinta como cerezas, berries (arándanos, frambuesas, frutillas, moras), zarzaparrilla, uvas, guindo, murta, ciruelo, durazno y todo aquel fruto de piel blanda, sus predilectos.

“Estos frutos permiten a la hembra poner sus huevos, proporcionándole albergue y alimento para el desarrollo de la futura larva en su interior. Una de las mayores preocupaciones respecto a esta plaga es cómo controlarla, por lo que en INIA los esfuerzos están enfocados en evaluar diferentes métodos de control que permitan bajar los niveles poblacionales de forma eficaz, que sean lo más inocuo posible y que permitan su utilización de manera sostenible en el tiempo”, aseveró la doctora.

En este contexto, el workshop desarrollado por INIA, que destacó por sus temas y alta convocatoria, demuestra la preocupación por los impactos de suzukii, y la necesidad de llevar a cabo este tipo de instancias para seguir profundizando sobre dicha plaga, su manejo y control.

CONCLUSIONES

Actualmente, la presencia de Drosophila suzukii en Chile afecta principalmente a productores de la Agricultura Familiar y personas que cuentan con una superficie reducida de plantas o árboles de traspatio en zonas urbanas, donde no existe manejo ni control de ningún tipo, debiendo enfrentar la pérdida hasta del 100% de la fruta.

“En términos generales el uso de prácticas culturales y de control químico son las principales herramientas paliativas con las que contamos hoy en Chile, realizando entre 10 a 15 aplicaciones de insecticidas químicos por temporada para el control de esta mosca. Por tal razón, es urgente contar con herramientas que complementen el uso de insecticidas químicos y que sean sustentables en el tiempo, siendo los controladores biológicos la opción más utilizada a nivel internacional”, comenta la Dra. Navarro.

Los especialistas de este workshop coinciden que frente a la mosca de alas manchadas, es vital contar con políticas públicas que ayuden a enfrentar el manejo y control de esta problemática a nivel nacional, factor que permitirá llegar a tiempo y ser más eficaz a nivel de productores. Lo anterior, tanto para reducir el impacto económico como el nivel de residuos en la fruta y el medio ambiente.

Finalmente, es necesario tener en claro que la mosca Drosophila suzukii es una plaga que una vez instalada, no se podrá erradicar.

“Solo nos queda aprender a convivir con ella, manejarla y controlarla de forma eficiente, ya que en muchos lugares de Chile encuentra todas las condiciones de temperatura y humedad que requiere para reproducirse y dispersarse exitosamente. Es un desafío que tenemos que considerar de manera articulada con los agricultores, entidades públicas y privadas, y quienes nos dedicamos a la investigación”, puntualizó la experta de INIA.

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